5 cosas que probablemente no sabías sobre viajar a Londres con niños

Londres es una de esas ciudades que siempre aparecen entre los mejores destinos para viajar en familia. Sin embargo, cuando empezamos a preparar nuestro viaje nos dimos cuenta de que la mayoría de las guías repetían prácticamente la misma información. Por eso, tras recorrer la ciudad con nuestros hijos, decidimos recopilar todos los consejos, trucos y lugares que realmente nos ayudaron en una guía completa de Londres con niños en nuestro blog de Kucavana, basada íntegramente en nuestra experiencia.
En este artículo queremos compartir cinco curiosidades y consejos que probablemente no conocías y que pueden marcar la diferencia entre hacer un buen viaje o disfrutar de una escapada realmente inolvidable. Son pequeños detalles que nos permitieron ahorrar dinero, evitar aglomeraciones y descubrir una cara de Londres que muchas veces pasa desapercibida para quienes la visitan por primera vez.

1. Los niños menores de 11 años viajan gratis en el transporte público
Muchos viajeros llegan a Londres pensando que el transporte será uno de los grandes gastos del viaje. Sin embargo, existe una ventaja muy interesante para las familias.
Los menores de 11 años pueden utilizar gratuitamente el metro, los autobuses y otros medios de transporte cuando viajan acompañados por un adulto con un método de pago válido (tarjeta contactless u Oyster Card).
En una ciudad donde el metro es la forma más rápida de desplazarse, este pequeño detalle supone un ahorro considerable durante varios días de viaje.
Nuestro consejo es olvidarse del coche y planificar todas las visitas utilizando el transporte público. Es rápido, cómodo y, además, a los niños suele fascinarles viajar en los míticos autobuses rojos de dos plantas y en el histórico Underground londinense.

2. Londres puede ser mucho más económica de lo que imaginas
Es cierto que Londres no es una ciudad barata. El alojamiento suele ser uno de los mayores gastos del viaje y comer en determinadas zonas también puede disparar el presupuesto.
Sin embargo, una vez allí descubrimos que muchas de las mejores experiencias familiares son completamente gratuitas.
Algunas de nuestras favoritas fueron:
- El Museo de Historia Natural.
- El British Museum.
- El Science Museum.
- Hyde Park y Kensington Gardens.
- St James’s Park.
- Pasear por South Bank junto al Támesis.
- Ver el cambio de guardia.
A ello hay que añadir que el agua del grifo es perfectamente potable y que en muchos restaurantes puedes pedir simplemente tap water, evitando gastar dinero en bebidas.
Si combinas estas actividades con algunas visitas de pago realmente imprescindibles, es posible disfrutar de Londres sin que el presupuesto se dispare tanto como muchos imaginan.

3. Ver el cambio de guardia sin aglomeraciones sí es posible
Uno de los errores más habituales consiste en dirigirse directamente frente al Palacio de Buckingham para presenciar el cambio de guardia.
Miles de personas hacen exactamente lo mismo.
Nuestra experiencia fue mucho mejor buscando un lugar alternativo desde donde observar el desfile de los guardias antes de que lleguen al palacio.
La zona cercana a St James’s Palace ofrece mucha más tranquilidad y permite ver pasar a los soldados prácticamente a pocos metros de distancia y hacen lo mismo que en el Buckinham Palace.
Los niños disfrutan mucho más de este momento porque no tienen que intentar mirar entre cientos de teléfonos móviles levantados.
Son esos pequeños trucos que no suelen aparecer en las guías más generales y que mejoran muchísimo la experiencia.

4. Londres es una ciudad mucho más verde de lo que parece
Antes del viaje imaginábamos una ciudad llena de edificios, tráfico y grandes avenidas.
La realidad fue completamente distinta.
Nos sorprendió la enorme cantidad de parques donde los niños pueden correr, descansar y jugar durante horas.
Hyde Park, Regent’s Park, Kensington Gardens o St James’s Park son auténticos pulmones verdes en pleno centro de la ciudad.
En algunos incluso es habitual encontrarse con ardillas acercándose a los visitantes, pelícanos junto a los lagos o zonas infantiles muy bien equipadas.
Estos espacios hacen que visitar Londres con niños pequeños resulte mucho más cómodo de lo que muchos padres imaginan.
Después de varias horas visitando monumentos, poder hacer un picnic o simplemente descansar un rato en el césped marca una gran diferencia.

5. Hay muchísimo más que Harry Potter
Es imposible hablar de Londres en familia sin mencionar los Estudios Warner Bros. de Harry Potter.
Y sí, son espectaculares.
Pero reducir Londres únicamente al universo del joven mago sería quedarse con una pequeña parte de todo lo que ofrece la ciudad.
A nuestros hijos también les encantaron lugares como la LEGO Store de Leicester Square, Hamleys, Camden Market, el Tower Bridge, el London Eye o los espectáculos callejeros de Covent Garden.
Incluso algunas de las mejores experiencias fueron completamente improvisadas: descubrir un pub histórico junto al Támesis, pasear por Chinatown al caer la tarde o encontrarnos con artistas callejeros en plazas donde no esperábamos absolutamente nada.
Londres tiene esa capacidad de sorprender continuamente.

Un destino perfecto para repetir
Después de varios días recorriendo la ciudad llegamos a una conclusión bastante clara: Londres es uno de los mejores destinos urbanos para viajar en familia.
Combina cultura, diversión, parques, museos, transporte cómodo y una enorme variedad de actividades adaptadas a todas las edades.
Y, sobre todo, deja la sensación de que siempre quedan lugares por descubrir, una magnífica excusa para volver.

Author: Pilar Ávila
Website: http://www.kucavana.es


