5 calas top de la Costa Brava por caminos de ronda

La Costa Brava es un destino perfecto para descubrir calas con encanto. Los caminos de ronda permiten acceder a rincones con playa fuera de los principales núcleos urbanos. Algunos de estos caminos de ronda son una experiencia en sí mismo, ya que pasan por pasajes naturales o urbanos muy interesantes.
Si quieres conocer alguna de estas calas junto a los pinos apúntate estas opciones que te damos en Mochileros de viaje.
Cala Pola y cala Giverola
Estas son dos playas situadas a las afueras de Tossa de Mar en entornos poco urbanizados son una de las más bonitas de la zona de la Selva, la parte baja de la Costa Brava. Puedes acceder por carretera, pero hay poquísimas plazas de parking disponibles. Cala Giverola cuenta con un aparcamiento de pago propiedad de un hotel en el que puedes aparcar por 30€ al día. Sí, un precio algo desorbitado.
Así que una buena opción para llegar es hacerlo a través del camino de ronda que parte de Tossa de Mar. Primero pasa por Cala Bona, una pequeña cala resguardada y luego llega ya a Cala Pola, que cuenta con una gran zona de arena. Se trata de una cala en la que realidad hay par de calitas más junto a la zona de rocas. En verano también puedes llegar con el barco con fondo de cristal que parte de Tossa.
Desde Cala Pola toma el camino que asciende a la derecha de la Playa y que sube para llegar a cala Giverola, una playa situada junto a un camping y a un hotel de lujo. Des aquí tienes a otra playa encanto, cala Futadera, una joya escondida de la Costa Brava.

Esculls de Canyet
Otra joya de la Costa Brava no muy conocida son los Esculls de Canyet. Esta playa se denomina así por los arrecifes visibles en la zona de rocas de la Cala de Canyet sobre la que se han construido unas pasarelas de roca que se adentran en el mar. En verano es un lugar fantástico para saltar y para hacer snorkel, aunque a menudo hay medusas.
Aparcar aquí también cuesta dinero, ya que se trata de una playa situada dentro de la urbanización Rosamar cuyo aparcamiento de pago cuesta 20€. Además de Cala Canyet, aquí también te recomiendo visitar la Platja dels Canyerets y punta Canyets, una playa mucho más ancha e ideal para pasar un día de verano.

Platja de Sant Pol y Sa Caleta
A las afueras de Sant Feliu de Guíxols y junto a la mítica urbanización modernista de s’Agaró se ubica la platja de Sant de Sant Pol, reconocible por la Torre o Casa de les Punxes, un edificio blanco de estilo modernista junto a la playa. Esta zona fue una de las preferidas por la burguesía catalana para veranear. De hecho, se encuentra junto a la exclusiva urbanización de S’Agaró.
Puedes llegar a la Platja de Sant Pol por el camino de ronda que une Platja d’Aro con la platja de Sant Pol y que pasa por la urbanización, donde verás su famoso templete y conocerás la historia de esta zona a través de paneles informativo.
Al sur de la platja de Sant Pol puedes visitar también Sa Caleta, un idílico rincón entre pinos con un pequeño puerto muy instagrameable.

Cala del Pi y Cala Cap Roig
Al norte de Platja d’Aro te propongo recorrer otro camino de ronda que cruza varias calas y que llega hasta Sant Antoni de Calonge. Empieza por Cala Sa Cova, ideal para el snorkel, y luego cruza hasta Cala Pi, que como su nombre define está rodeada por pinos. Te recomiendo seguir el camino hasta Cala Cap Roig, dons dons zonas de baño. Es una playa natural, pero tiene un chinguito y un ambiente muy tranquilo. Por su paisaje, es una de las más bonitas de este camino. Si sigues, también destaca la gran cala de Can Cristus, junto al Camping Treumal.

Platja El Castell y Cala Estreta
A las afueras de Palamós otro camino de ronda nos lleva hasta paisajes muy chulos. Si lo empiezas desde Palamós, primero cruzarás urbanizaciones hasta adentrarte ya por una pineda junto al mar y que llega a la popular Cala S’Alguer. Es una cala rocosa, pero muy famosa por sus antiguas casitas blancas de pescadores.
El camino de ronda junto al mar sigue hasta Platja El Castell, una de las playas vírgenes más grandes de la Costa Brava. Como curiosidad, no tiene su entorno urbanizado, por lo que es un oasis en la zona. Cuenta con un gran aparcamiento de pago.
Te recomiendo seguir hacia el norte. El camino de ronda sigue pasando por varias calas. Es un camino algo más montañoso por lo que te recomiendo llevar calzado adecuado. Llega hasta Cala Estreta y disfruta del paisaje. Es una de las calas con más encanto natural de la zona.

Cala Sa Tuna y Cala Aiguafreda
Begur cuenta con alguna de las calas más populares de la Costa Brava. Quizás la más conocida sea Cala Sa Tuna, pequeña y con un restaurante – hotel en primera línea muy codiciado porque apenas tienes 10 habitaciones.
Para llegar lo más recomendable es madrugar y dejar el coche en los aparcamientos de Sa Tuna o cala Aiguafreda. Un camino de ronda une ambas playas.
Cala Aiguafreda es más agreste y tiene unas escaleras de acceso al mar a modo de piscina natural.
Te recomiendo seguir el camino de ronda pasado Cala Sa Tuna para llegar al mirador de Sant Josep. Desde allí tendrás buenas vistas de esta zona.

¡Disfruta de las calas de la Costa Brava!


