Planes para los amantes del chocolate

El 13 de septiembre se celebra el Día Internacional del Chocolate. Y, ¿por qué el 13 de septiembre? Este día se conmemora el nacimiento de Roald Dahl autor de la archiconocida novela Charlie y la Fábrica de Chocolate y esta fecha coincide también con el cumpleaños de Milton S. Hershey, un famoso confitero que fundó la compañía que lleva su apellido: Hershey’s, una de las mayores compañías chocolateras de Estados Unidos.
En este artículos os traemos algunas recomendaciones de visita i/o actividades que tienen al chocolate como protagonista.
Bayonne huele a chocolate

A tres kilómetros del mar, a orillas del río Adour y de su afluente Nive, encontramos Bayonne, una de las ciudades más bonitas del País Vasco Francés.
Su casco antiguo, en torno a la catedral de Sainte-Marie, con sus torres que parecen lanzas apuntando al cielo, invita a callejear sin prisa. Las orillas del Nive, el mercado de Les Halles, las antiguas murallas y, por supuesto, las calles del chocolate son algunos de sus atractivos.
Pero hoy quiero compartir su lado más dulce: las Jornadas Chocolateras, que se celebran en otoño durante tres días y reúnen a maestros chocolateros, pasteleros y amantes del chocolate. Hay degustaciones a las puertas de las pastelerías de la Place de la Liberté y en distintos rincones del centro.
Y es que durante esos días Bayonne huele a chocolate.
¿Y por qué el chocolate tiene tanta importancia en esta ciudad?
La historia nos lleva hasta las comunidades judías que, huyendo de las persecuciones de la Inquisición, se instalaron en Bayonne, en la orilla derecha del Adour. Con ellas llegó también el conocimiento para trabajar el cacao, dando origen a una tradición chocolatera que cuenta ya con cuatro siglos de historia y que convirtió a Bayonne en la cuna histórica del chocolate en Francia.
Las jornadas son una buena ocasión para acercarse a esta tradición: degustaciones, talleres, demostraciones de técnicas artesanales, conferencias y actividades para todas las edades llenan la ciudad durante esos días.
Las fechas de las jornadas de 2026 todavía no están confirmadas, así que dejo como referencia el programa del año pasado. https://cdt64.media.tourinsoft.eu/upload/BFSC25-programme-def-ES-3.pdf
Porque si hay una excusa dulce para visitar Bayonne, esta es difícil de resistir.
Elvireta, del blog “Jubileta Inquieta”
El belén de chocolate de Rute: cuando una idea de marketing se convirtió en tradición

Tengo la suerte de que la familia de mi mejor amiga es de Rute (Córdoba). Que tú me dirás: pues estupendo. Pero es que este artículo es de chocolate, y no sé si sabes que en Rute, de octubre a enero aproximadamente, se puede visitar el belén de Chocolate más grande del mundo. Sí, sí, como lo oyes: del mundo.
Se encuentra dentro de Galleros Artesanos, una empresa familiar dedicada a la elaboración artesanal de dulces y chocolates y, aunque hoy sea uno de los símbolos de la Navidad de Rute, no nació como una atracción turística.
En el año 2000, los socios fundadores de Galleros Artesanos buscaban una forma de atraer visitantes a la fábrica y a la tienda durante la campaña navideña. Querían enseñar sus productos y se les ocurrió unir dos elementos que, no nos engañemos, conectan bastante bien: Navidad y chocolate. ¿Que qué idea se les ocurrió? Pues ya os la he adelantado: construir un belén completamente comestible.
El primer montaje ocupaba apenas unos 12-15 metros cuadrados y estaba hecho exclusivamente con chocolate negro. Tenía las figuras esenciales de cualquier nacimiento: el portal, los Reyes Magos y algunos personajes. Pero la acogida fue tan buena que decidieron repetir al año siguiente. Y así, lo que empezó como un reclamo para llevar clientes hasta la fábrica, terminó convirtiéndose en una tradición navideña que lleva más de 25 años creciendo.
El belén cambia cada temporada y también lo hace su temática. Los primeros años eran mucho más modestos, pero el proyecto ha ido incorporando nuevas técnicas, colores, materiales y escenarios. La escala tampoco tiene nada que ver con aquel primer nacimiento: en las últimas ediciones se han llegado a emplear alrededor de 1.500-1.800 kilos de chocolate y decenas de figuras y construcciones.
A todo esto, hay un detalle que me parece especialmente bonito: el belén no se guarda para el año siguiente. Después de Reyes, se desmonta. Y aquí viene la parte más golosa: ha habido años en los que ese chocolate ha acabado convertido en una gran chocolatada para los vecinos. Sí, sí: todo Rute a comer chocolate con churros. Al fin y al cabo, si tienes toneladas de chocolate después de Navidad, habrá que buscarles un buen final, ¿no?
Y aunque el belén sea el gran protagonista, la visita da para algo más. Galleros Artesanos ha ido creando también una particular galería de esculturas en chocolate que ha incluido figuras a tamaño real de personajes conocidos, reproducciones de obras de arte y hasta pasos de Semana Santa realizados con chocolate y azúcar. La exposición ha ido cambiando con los años, así que nunca sabes del todo con qué te vas a encontrar. Y eso, para alguien que viene buscando chocolate, me parece un buen aliciente.


Así que, si eres de los que creen que nunca hay una edad adecuada para visitar algo hecho de chocolate, apunta Rute en el mapa. Y, aunque puedas quedarte con la anécdota y pensar que esto no es más que una historia muy dulce, en realidad también es un buen ejemplo de cómo una idea que nació para atraer visitantes a una fábrica puede acabar formando parte de la identidad de todo un pueblo.
¡Que se lo digan a los padres de mi amiga! ¡Viva Rute!
📍Ficha práctica
Dónde: Galleros Artesanos, Carretera de Lucena-Rute, km 19, 14960 Rute (Córdoba).
Cuándo: normalmente es desde mediados de octubre hasta el 5 de enero. Las fechas exactas y el horario pueden variar cada temporada, así que conviene consultarlas antes de ir.
Horario habitual: mañana de 10:00 a 13:30 h y tarde de 16:00 a 19:00 h.
Entrada: 1,50 €, que se descuenta de las compras realizadas en las instalaciones. Los menores de 4 años entran gratis.
Cuánto tiempo necesitas: la visita es corta, pero yo aprovecharía el viaje para conocer también otros atractivos gastronómicos de Rute, especialmente los relacionados con sus tradicionales dulces navideños.
Domi y Montse, del blog “Destino y Maleta“
Un hotel pata los amantes del chocolate
Los amantes del chocolate tenéis vuestro alojamiento perfecto en el hotel Fabrica do Chocolate, situado en Viana do Castelo, Portugal.
Tiene 16 habitaciones temáticas, todas ellas diferentes, con nombres tan sugestivos como Willy Wonka, Hansel y Gretel, Chocolate de leite, Chocolate branco o Arcadia (una conocida chocolatería de Porto).

En el bufet del desayuno, evidentemente no podía faltar todo tipo de golosinas de chocolate y incluso una fuente.
Por el solo hecho de alojaros estáis invitados a un cóctel, de chocolate por supuesto, y os proporcionaran entrada gratuita al museo que se encuentra dentro del mismo hotel y que es muy interesante. Tiene también una tienda.
El hotel huele todo él a chocolate, gracias a los ambientadores, y el jabón de las habitaciones también es de perfume de chocolate. En la mesita de noche os esperará un regalo bien dulce. Toda una inmersión.
Viana do Castelo, además, es una bonita ciudad del norte de Portugal desde la cual podréis visitar ciudades tan emblemáticas como Braga o Guimaraes.
Pilar del blog Viatges 2.0
La Maison Cailler
Existe en el cantón suizo de Friburgo una actividad que todo amante del chocolate, grande o pequeño, no se debe perder. Se trata de la visita a la Maison Cailler.
Esta fábrica de chocolate, muy cerca de Gruyères, ha creado a su alrededor un parque temático con el chocolate como protagonista.
Podrás acceder a su museo donde se explica la historia del chocolate, ver como se manipula para elaborar la diferentes variedades, admirar la cantidad de objetos que han recopilado durante sus años de historia, alucinar con las creaciones chocolateras y probar todo el chocolate que te apetezca.

La visita es audioguiada y se entra por turnos. Algunas de las partes de este museo son intectactivas y los más peques disfrutaran de lo lindo.
De no querer entrar al museo, que es de pago, hay algunas partes del recinto que son de acceso libre como la tienda y la cafetería.
Podéis leer este artículo donde se habla un poco más detallado de la visita a la Maison Cailler.
Isabel del blog “Pasajes y paisajes”
Pau, tradición confitera y un bombón con mucho humor
La encantadora ciudad de Pau es un destino ideal para los amantes del chocolate. De hecho, la localidad heredó la gran tradición chocolatera del suroeste francés y la convirtió en parte de su cultura de confitería, incluso dedicando uno de sus dulces más famosos al rey Enrique IV.
Después de visitar lugares tan interesantes como su Castillo -aunque hay muchas más cosas que ver en Pau-, para descansar un poco las piernas, mi consejo es comprar el Pass Gourmand y aprovechar para conocer también la gastronomía local, donde el chocolate es uno de los grandes protagonistas.
En la Maison Francis Miot, preparan un surtido de cinco bombones artesanales entre los que se encuentra el curioso Coucougnettes du Vert Galant (mejor busca tú mismo la traducción), una almendra tostada recubierta de chocolate y pasta de almendra con frambuesa, jengibre y Armagnac, cuya fama se debe a que están dedicadas, con bastante humor, a Enrique IV, nacido en el castillo de Pau y conocido como Le Vert Galant por su fama de mujeriego.
Con ese Pass Gourmand puedes acompañar los bombones con una copa de vino de Jurançon. O si lo prefieres, puedes gastar todos tus tickets en otras confiterías como L’Atelier du Chocolat o la Chocolaterie de la Couronne, aunque luego vas a tener que caminar más para bajar ese atracón.
Tomás del blog Viajero Crónico
Espai Xocolata Simón Coll, Sant Sadurní d’Anoia

Una de las actividades relacionadas con el chocolate que puedes hacer en familia en Catalunya es visitar el Espai Xocolata Simón Coll, en Sant Sadurní d’Anoia. La visita es guiada y dura unos 50 minutos. Durante el recorrido conocerás el origen del cacao, descubrirás cómo se elabora el chocolate y podrás ver parte de la fábrica a través de unos cristales. La visita combina las explicaciones del guía con un audiovisual inmersivo y diferentes momentos en los que los niños pueden participar. Y, por supuesto, no falta la degustación de chocolate, uno de los momentos que más disfrutaréis. Al finalizar, puedes pasar por la tienda y llevarte algún recuerdo a casa.
Mireia del blog Mamà que fem demà
Y tú, ¿nos recomiendas un plan chocolatero?



