
La Bretaña francesa, ubicada en el noroeste de Francia, es una región famosa por sus paisajes salvajes, su costa de acantilados y sus preciosos pueblos medievales. Si estas planeando un viaje esta zona, aquí te dejamos algunos de los pueblos más bonitos de la Bretaña Francesa, y que no deberían faltar en el itinerario.
Concarneau: La ciudadela sobre el agua
La Ville Close de Concarneau es una ciudadela amurallada en una isla. Dentro de las murallas, las calles están llenas de tiendas, cafeterías y creperías, perfectas para una parada.
Quimper: Cultura y tradición bretona
Quimper tiene una catedral gótica preciosa, de Saint-Corentin, una de las más bellas de Bretaña, y un animado centro lleno de casas medievales y canales pintorescos. Las calles adoquinadas invitan a pasear entre tiendas de cerámica tradicional y creperías.
Locronan: Una joya de piedra detenida en el tiempo
Locronan es uno de los pueblos más bonitos de la Bretaña francesa: un pueblo pequeño, de piedra gris, con una bonita plaza central, rodeada de casas renacentistas perfectamente conservadas.
Guingamp: Autenticidad bretona lejos de las multitudes
Menos turístico pero muy auténtico, Guingamp ofrece un bonito casco antiguo, con la plaza du Centre llena de terrazas y la magnífica basílica de Notre-Dame de Bon-Secours y el castillo de Pierre II.
Tréguier: Historia y arte entre calles empedradas
Tréguier es conocida por la catedral gótica de Saint-Tugdual, famosa por su imponente torre calada. El casco antiguo, con casas de entramado de madera y plazas acogedoras, invita a pasear sin prisas. Cada miércoles, el mercado tradicional llena las calles de productos locales y colorido ambiente.
Dinan: Tesoro medieval junto al río
Dinan es una joya medieval que parece detenida en el tiempo y otro de los pueblos más bonitos de la Bretaña Francesa, con una espectacular muralla, un castillo y el puerto a orillas del río Rance. Las calles empedradas, llenas de casas de entramado de madera y talleres artesanales, son ideales para recorrer a pie. No te pierdas la subida a la Torre del Reloj (Tour de L’horloge) para obtener una vista panorámica de la ciudad y sus alrededores.
Saint-Malo: Ciudad corsaria y murallas frente al mar
La ciudad corsaria de Saint-Malo, rodeada de murallas de granito, es un laberinto de calles empedradas llenas de historia y carácter. Pasear sobre las murallas ofrece vistas espectaculares del mar y de las playas de arena fina. El castillo de Saint-Malo y la catedral de Saint-Vincent son dos de sus grandes joyas.
Cancale: El sabor del mar en cada bocado
Famoso por sus ostras, Cancale es un pequeño puerto. El paseo marítimo invita a degustar mariscos fresquísimos en los puestos junto al agua, mientras se disfruta de las vistas hacia la bahía del Mont-Saint-Michel. La iglesia Saint-Méen y el mercado de ostras son paradas obligatorias para conocer la esencia de este encantador rincón bretón.
Mejor época para viajar
Bretaña tiene un clima oceánico, suave y bastante húmedo durante todo el año. La mejor época para visitarla es entre mayo y septiembre, cuando los días son más largos, el clima es más templado. Para evitar multitudes y disfrutar de un ambiente más tranquilo, los meses de junio y septiembre son perfectos.
Transporte recomendado
La mejor forma de recorrer Bretaña es en coche. Aunque algunas ciudades están conectadas por trenes regionales (TER) y autobuses, muchos de los pueblos más bonitos de la Bretaña Francesa, como Locronan o Tonquédec, son de acceso más complicado sin coche..
¿Te gustaría combinar la visita a estos encantadores pueblos con otros destinos increíbles de Bretaña y Normandía? Entonces te invitamos a leer nuestro artículo Ruta de 10 días por Bretaña y Normandía, donde encontrarás un itinerario pensado para aprovechar al máximo cada día.

Author: Miguel Angel Delgado Garcia
Website: https://www.mueroporviajar.com/





