8 PLANES QUE DEBES HACER EN MURCIA

A la Región de Murcia se puede llegar en coche, tren, autobús, barco… y ahora también en avión. Una región considerada la huerta de Europa que tiene un encanto especial. Si no que se lo digan a su eslogan “Murcia qué hermosa eres“. Ya sean sus gentes, su arquitectura, su historia o su gastronomía, hay muchas razones para visitarla. En este artículo nos vamos a centrar en su capital y te vamos a dar 8 planes que debes hacer en Murcia en tu próxima visita.

1. DESAYUNAR COMO UN MURCIANO

Uno de los planes que más te recomendamos en Murcia es desayunar como un local y para ello te recomendamos el mejor sitio que se nos ocurre, el Drexco.

Rincón local y lleno de encanto, esta cafetería de casi 30 años de antigüedad se encuentra en una de las calles más céntricas de la capital, la calle Trapería. No hay mejor lugar para comenzar una escapada que un buen desayuno auténtico. A la pregunta “¿qué se te ofrece hoy?” del camarero, toca pedir lo de siempre: tostada de tomate, café y zumo naranja recién exprimido.

2. VISITAR EL REAL CASINO DE MURCIA

Una de las joyas arquitectónicas de la ciudad, y bastante poco conocida turísticamente, es el Real Casino de Murcia. Construido en 1847, es una mezcla de las distintas corrientes artísticas que coexistieron en la segunda mitad del siglo XIX y principios del siglo XX en España. Aunque sigue teniendo su carácter privado ya que es un club, se puede visitar la mayor parte del mismo y es una parada obligada.

Por sólo 5€ (3€ reducida) y un horario bastante amplio, esta visita con audioguía te mostrará la Murcia más burguesa y de entretenimiento de una época dorada de la ciudad. La visita es espectacular, especialmente su baño de mujeres, su biblioteca, su patio interior y su salón de baile.

Además, también tiene un restaurante bastante bueno por si quieres darte un pequeño lujo.

3. VISITAR LA CATEDRAL

De un edificio emblemático a otros y es que si hay un edificio que destaque en toda la ciudad, esa es la catedral de Murcia. Obra que mezcla varios estilos, principalmente renacentista, gótico y barroco, lo que más destaca es su fachada.

Ubicada en la plaza Cardenal Belluga, donde también se encuentra el palacio Episcopal, la mejor forma de acceder a ella es a través de la calle Arenal desde el Ayuntamiento y no lo decimos por decir. Esta obra mayormente barroca, sorprende no sólo por su altura, que sobresale prácticamente sobre cualquier edificio de la ciudad, sino por su belleza y el buen juego que se hace del espacio, atrayendo a un visitante que, sin preverlo, se encuentra de frente a ella y lo deja sin palabras.

La visita incluye una audioguía y de sus rincones más importantes son la nave central y la capilla de los Vélez que además esconde una leyenda relacionada con las cadenas que verás a lo largo de la fachada exterior.

4. COMER EN EL MERCADO DE CORREOS

Este antiguo edificio de Correos y Telégrafos de 1931 fue recientemente reformado y abierto al público como un espacio gastronómico y de ocio. En él podrás degustar desde comida murciana a mexicana, japonesa, arroces y tipo americana además de tomar unos buenos cócteles. Este mercado de correos es un concepto nuevo de restauración donde te sientas y pides lo que quieras de cualquier puesto.

Si no te apetece comer, entra igualmente y disfruta del entorno y su maravillosa arquitectura. Prometemos que merece mucho la pena.

5. CALLEJEAR POR EL CENTRO

No hay mejor forma de conocer una ciudad que pateándola. O eso creemos nosotros. Es por eso que te animamos a conocer esta preciosa ciudad caminando y parando en sus lugares más emblemáticos más allá del Real Casino y la Catedral.

Es por ello que te recomendamos comenzar el recorrido por su plaza más popular, la Plaza Santo Domingo que recibe el nombre de los dominicos que se asentaron allí hace siglos y cuyo legado sigue hoy día vivo en la iglesia y la parroquia que hay. Ha sido una plaza de mercado, se ha convertido en plaza de toros al aire libre y ha sido testigo de diversas ejecuciones y órdenes reales. Incluso bajo la superficie se encuentra un refugio antiaéreo construido durante la Guerra Civil y que explica porqué se encuentra elevada en su parte central.

Desde aquí puedes caminar por la calle Trapería hasta “Las Cuatro Esquinas”, una intersección muy famosa, entre otras cosas, por ser un antiguo punto de acceso a la ciudad donde mercaderes de todo el mundo se juntaban. De hecho, hasta el siglo XIX había precisamente un pequeño altar dedicado a San Cristóbal, protector de los viajeros. Cogiendo la calle Platería llegarás a la plaza Esteve Mora donde verás la farmacia Ruiz Seiquer. Este es justo el km 0 de las antiguas carreteras regionales, en el inicio de los caminos de muchísima gente siglos atrás.

Por la zona encontrarás muchas otras calles con nombres como Jabonerías, Frenería, Escopeteros o Vidrieros y es que todo el centro tiene calles que estuvieron destinadas a un gremio u oficio muy fácil de reconocer.

En este paseo no puedes olvidarte de otro gran edificio, el Teatro Romea. Inaugurado en el s. XIX por la reina Isabel II ante la necesidad y demanda de una sociedad burguesa que buscaba entretenimiento, consiguió situar en el mapa a Murcia con grandes actuaciones de artistas del momento como Julián Romea. El edificio ha sufrido algunas desgracias y varias reformas, una de ellas le dotó de esa fachada de aire neoclásica y con los bustos de Beethoven, Mozart y Lizst en la parte superior y otra, la última, que le ha puesto al día en aspectos técnicos y de funcionalidad. Además, detrás de toda gran obra, hay una gran leyenda y este edificio no será la excepción.

Y por último, el tontódromo o paseo de Alfonso X el Sabio. Lleno de árboles que dan mucha sombra fue el lugar elegido por la burguesía para dar sus paseos durante los siglos XIX y XX y realizar los llamados cortejos entre pretendientes. De ahí viene su nombre ya que los tortolitos paseaban para conocerse mejor bajo la atenta mirada de sus carabinas.

6. VISITAR LAS CLARISAS

Las clarisas, o el Convento Museo Las Claras es uno de los pocos conventos que siguen aún activos en el centro de la ciudad, por no decir el único. Conocidas como las clarisas, las monjas de clausura de este convento son una de las muchas a lo largo de España que intercambia huevos por rezos para evitar que llueva los días especiales de novios en su gran día.

Pero no te lo recomendamos por eso sino porque parte del monasterio, y cuya entrada se encuentra en el mismo tontódromo, es un museo visitable y totalmente gratis. El interior bien merece que te detengas. Aquí lo más destacado son los restos arqueológicos de época medieval y el claustro de una belleza extraordinaria que verás a través de una cristalera puesto que sigue siendo el lugar de paseo de las monjas a las que es difícil que veas.

7. PROBAR LA GASTRONOMÍA LOCAL

Si algo puedes hacer en Murcia es comer y comer muy bien por poco dinero. Y eso es una ventaja cuando eres un alma foodie. En la ciudad hay principalmente dos zonas que deberás visitar: la plaza de las flores y la zona universitaria de la Merced.

En la plaza de las flores, un imperdible es el bar La Tapa donde te recomendamos que pruebes la “marinera”, la tapa por excelencia de la cocina murciana. Cerquita también podrás encontrar la pastelería Zaher donde degustar sus famosos pasteles de carne, una exquisitez murciana imperdible.

En la zona de la Merced encontrarás bares como el Bodegón Los Toneles o la Uva Jumillana II entre otros. Apúntate los platos más típicos para saber qué pedir: los caballitos, el pulpo a la cartagena, la magra con tomate, los buñuelos de bacalao, la empanada, el tomate con bonito, el zarangollo, la morcilla de verano, los tigres o la ensalada murciana. Como postres, prueba el pan de calatrava, la tarta de la abuela o unos paparajotes.

8. PASEAR POR EL MARGEN DEL RÍO

La ciudad de Murcia está dividida por el río Segura y a sus márgenes hay un paseo increíble desde donde admirar la ciudad. En ella encontramos el monumento a la Sardina dentro del río en honor a las fiestas de Primavera que siempre tienen lugar la primera semana de Pascua tras Semana Santa. Pero no sólo eso, sino que podrás encontrar el museo hidráulico “Los Molinos del Río Segura” o simplemente ver el molino que hay aún hoy día desde fuera.

Paseando por sus márgenes también llegarás al malecón, otro lugar de paseo de los murcianos y uno de los lugares más conocidos durante las fiestas de la ciudad.

Te recomendamos que acabes el día paseando por el río y viendo atardecer porque la luz dorada produce en la ciudad un momento mágico inigualable.

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Me llamo Irene, soy murciana y mi ciudad es Barcelona. Llevo años cocinando, visitando mundo y disfrutando de su gastronomía. De ahí nace WANDERFOODIE GIRL, la unión entre Wanderlust y Foodie, mis dos pasiones.

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